Autor
Tsvetana Toncheva
viernes 13 marzo 2026 20:00
viernes, 13 marzo 2026, 20:00
Pancho Vladigerov (1899-1978)
FOTO sofiaphilharmonic.com
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La literatura científica y de investigación nacional dedicada a Pancho Vladigerov ha caracterizado su contribución a nuestra cultura con calificativos como “patriarca de la música búlgara” y “uno de los representantes más destacados de la escuela musical nacional”. Entre los grandes creadores, su estilo se distingue por un sentido especialmente refinado hacia los elementos folclóricos y por su virtuosa recreación musical. La cualidad más importante y distintiva de la música de Vladigerov es definida unánimemente como un “fastuoso festín sonoro”.
Pancho Vladigerov y su hermano gemelo Lyuben se trasladaron a vivir y estudiar en Berlín cuando tenían 13 años de edad. Regresaron a Bulgaria por un breve período para cumplir el servicio militar y, durante ese tiempo, ofrecieron decenas de conciertos por todo el país, en los que Pancho Vladigerov presentaba asimismo sus propias composiciones. El público y la crítica lo elogiaron y depositaron en él grandes esperanzas para el futuro de la música clásica nacional.
Lyuben y Pancho Vladigerovi
FOTO Archivo familiar de Maria Ganeva
En 1920 Vladigerov continuó sus estudios en la Academia de Artes de
Berlín. En 1922, al comienzo de este primer y extremadamente fructífero período
creativo del compositor, fue comuesta la Rapsodia búlgara “Vardar”, una obra que
hasta hoy se reconoce sin duda como un emblema de la música
nacional.
La “Suite búlgara” y las “Siete danzas sinfónicas búlgaras”, compuestas en Alemania en los años siguientes, son ejemplos brillantes del camino emprendido por Pancho Vladigerov, que luego siguieron otros compositores búlgaros de su generación, decididos a crear lo que ellos mismos denominaban “estilo búlgaro”. El original de la “Suite búlgara”, opus 21, para piano solo, data de 1926, y un año más tarde se completó la versión para orquesta sinfónica. Las cuatro partes, Marcha, Canción, Danza y Rachenitsa, se basan en motivos auténticos del folclore búlgaro y están dedicadas “A mi patria”.
Pancho Vladigerov en la Conservatorio Estatal de Bulgaria
FOTO Agencia Estatal "Archivos"
Muy popular hasta hoy, la suite fue definida por el propio Pancho Vladigerov como “la piedra angular” de su obra. La segunda parte, “Canción”, es una auténtica joya de la música clásica búlgara. Con su irresistible y hermosa melodía, la pieza ocupa un lugar permanente en el repertorio de los instrumentistas búlgaros, pero es especialmente apreciada por los violinistas, que a menudo la incluyen en los programas de sus recitales o la interpretan como “bis”.
A pesar de que los búlgaros son los intérpretes por excelencia de la obra de Pancho Vladigerov, en la edición actual de este espacio dedicado a los referentes de la cultura musical búlgara hemos elegido la interpretación de la gran Dina Schneiderman. Hoy en Internet se la describe como una “violinista sueca”, nacida en 1931 en Ódesa. Dina se graduó en el Conservatorio de Moscú en la clase del gran David Oistrakh.
En 1955 se casó con el violinista búlgaro Emil Kamilarov y ambos se establecieron en Bulgaria. Hasta principios de la década de 1980, Kamilarov y Schneiderman, ganadores de prestigiosos concursos, ofrecieron numerosos conciertos y se convirtieron en los favoritos absolutos del público y la crítica en Bulgaria. En 1982 se trasladaron a Suecia, fundaron una escuela de música en Uppsala y continuaron ofreciendo conciertos por todo el mundo.
Dina Schneiderman (1931-2016)
FOTO Facebook/festival.emilkamilarov
En Bulgaria sus nombres figuraban en la “lista negra” y sus grabaciones estaban prohibidas. No fue hasta mediados de los años 90 cuando Kamilarov y Schneiderman regresaron a los escenarios búlgaros. La notable interpretación de “Piesana” de la “Suite búlgara”, opus 21 —irresistible, poderosa y majestuosa como la propia Dina Schneiderman— fue grabada con la Orquesta Sinfónica de la Radio Nacional de Bulgaria bajo la batuta del hijo del compositor, Alexander Vladigerov, en 1970.
Dina Schneiderman y Emil Kamilarov
FOTO Facebook/festival.emilkamilarov
Traducido por Zoraida de Radev
Publicado por Zoraida de Radev