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Lección sobre Bulgaria: inspiración para los niños de “Yan Bibiyan” en Alemania

“Los itinerarios educativos del Ministerio de Educación y Ciencia suponen un gran estímulo para los niños búlgaros que viven en el extranjero”, afirma Rumyana Georgieva, directora de la escuela búlgara de Munster

miércoles, 13 mayo 2026, 21:15

Lección sobre Bulgaria: inspiración para los niños de “Yan Bibiyan” en Alemania

FOTO Escuela Nacional Búlgara "Yan Bibiyan" en Munster

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En 2026, celebrará su 15.º aniversario el sueño de una familia nacida del amor por la lengua búlgara y del vínculo con sus raíces. Se trata de Rumyana Georgieva y Ulf Georgiev, un alemán de origen búlgaro que, por circunstancias de la vida, se vio privado en su infancia de la oportunidad de aprender la lengua de sus antepasados. Ambos se conocieron hace 25 años y se establecieron en Alemania. Cuando Ulf conoció a su esposa, comenzó a aprender búlgaro y se hizo una promesa:

FOTO Escuela Nacional Búlgara "Yan Bibiyan" en Munster

“Dijo que nunca permitiría que sus hijos dejaran de hablar búlgaro. La carencia que él sentía no debía transmitirse a nuestros hijos”, cuenta Rumyana Georgieva a Radio Bulgaria. Así, en 2011, ella y su esposo, junto con otras familias, fundaron la Escuela Dominical Búlgara Yan Bibiyan en Munster. Al principio, fue una iniciativa privada de padres que buscaban ofrecer a sus hijos, principalmente de matrimonios mixtos— una enseñanza sistemática de lengua, literatura, historia y geografía de Bulgaria. Desde 2016, la escuela forma parte de la lista oficial de escuelas dominicales búlgaras en el extranjero del Ministerio de Educación y Ciencia, y hoy cuenta con 153 alumnos, desde preescolar hasta décimo grado, atendidos por un equipo de 13 profesores. La primera docente fue Katia Gancheva, quien lleva ya 15 años enseñando con dedicación el idioma búlgaro a los niños.

FOTO Escuela Nacional Búlgara "Yan Bibiyan" en Munster

Si asisten con regularidad, los alumnos de la Escuela Dominical Búlgara Yan Bibiyan reciben un certificado oficial expedido por el Ministerio de Educación de Bulgaria que acredita la finalización del grado correspondiente y de asignaturas como lengua y literatura búlgaras, geografía e historia de Bulgaria. Además, tienen derecho a presentarse al examen de búlgaro como lengua materna, organizado por las autoridades escolares de Alemania tras el décimo grado. La calificación obtenida se incorpora a la nota final de sus títulos escolares alemanes. La Escuela Dominical Búlgara Yan Bibiyan es también un centro examinador del Departamento de Enseñanza de Idiomas de la Universidad de Sofía San Clemente de Ohrid y ofrece a sus alumnos la posibilidad de certificar sus conocimientos de búlgaro conforme al Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas. Esto permite a quienes lo deseen continuar sus estudios en universidades de Bulgaria, además de obtener puntos adicionales para su admisión en centros de enseñanza superior de Alemania. Las actividades extraescolares también ocupan un lugar importante: la escuela cuenta con un grupo infantil de danza folclórica y un coro infantil, con los que participa en numerosos eventos regionales en Munster y sus alrededores.



FOTO Escuela Nacional Búlgara "Yan Bibiyan" en Munster

La motivación, especialmente la de los padres de los niños más pequeños, es un factor clave en el aprendizaje de la lengua, la cultura y la historia de su país de origen, especialmente en un lugar como Munster.

“Munster es una ciudad universitaria con una numerosa comunidad búlgara, formada principalmente por jóvenes, y nosotros somos parte de ella”, cuenta Rumyana Georgieva. “No es una ciudad grande, pero sí muy hermosa, con muchas iglesias, cultura e historia. Muchas familias invierten no solo tiempo, sino también dinero para llevar a sus hijos a la escuela búlgara: cada sábado recorren hasta 100 kilómetros para que puedan asistir a clase”. Por ello, cuando se trata de alumnos de secundaria, esa motivación debe surgir de forma personal y la curiosidad por Bulgaria debe ir más allá del deseo de sus padres. “Precisamente ahí entra en juego la inspiración que ofrecen los viajes del Programa Nacional “Bulgaria – Rutas Educativas” del Ministerio de Educación y Ciencia”, afirma la directora, al explicar por qué la Escuela Dominical Búlgara Yan Bibiyan forma parte de esta iniciativa.

FOTO Escuela Nacional Búlgara "Yan Bibiyan" en Munster

“Mi motivación, especialmente con los alumnos mayores, era que lo que aprenden en los libros cobrara vida ante sus ojos. Que Bulgaria no fuera solo un concepto abstracto y que su vínculo con ella no se limitara a los abuelos o al mar. Los niños no solo ven su patria, sino que la viven y la sienten; un viaje así crea entre ellos un lazo social muy fuerte. ¡Bulgaria es lo que los une allí, en ese lugar!”.

FOTO Escuela Nacional Búlgara "Yan Bibiyan" en Munster

En 2025, los alumnos de la Escuela Dominical Búlgara Yan Bibiyan realizaron sus dos primeros viajes dentro del Programa Nacional. La excursión piloto tuvo lugar en abril, siguiendo la ruta “El encanto de la costa negra”.

FOTO Escuela Nacional Búlgara "Yan Bibiyan" en Munster

“Viajamos hasta Varna y recorrimos la zona de Varna, Balchik y el Cabo Emine, para luego bajar hasta Nesebar. Toda la experiencia fue increíble. ¡Todo les impresionó! Al final del viaje hice una encuesta entre los niños y todos coincidieron en que lo que más les impactó fue el Delfinario de Varna. Muchos nunca habían visto delfines reales. Todo lo que vieron y vivieron fortalece su sentimiento de pertenencia, y estos niños empiezan a sentir orgullo por sus raíces y por su vínculo con Bulgaria”, cuenta la directora.

FOTO Escuela Nacional Búlgara "Yan Bibiyan" en Munster

El segundo viaje de los niños búlgaros de Munster a su patria tuvo lugar en octubre de 2025. En esa ocasión visitaron ciudades emblemáticas del Renacimiento búlgaro y del movimiento de liberación: Panagyurishte, Koprivshtitsa, Kazanlak y Karlovo.En el viaje participaron los alumnos más pequeños, de tercero a séptimo grado, quienes, además de descubrir las bellezas naturales y los monumentos históricos de la Bulgaria del Renacimiento, aprendieron también a amasar pan de verdad.

FOTO Escuela Nacional Búlgara "Yan Bibiyan" en Munster

Dalia Kamberova nos cuenta su visita a la ciudad natal del Apóstol de la Libertad.

Dalia Kamberova

FOTO Escuela Nacional Búlgara "Yan Bibiyan" en Munster

“En la ciudad de Karlovo se encuentran tanto la casa como el museo de Vasil Levski. En la casa se puede ver cómo vivía, y en el museo hay mucha información interesante sobre el Apóstol. En el patio de la casa hay un monumento a Kina Kuncheva, y también una capilla en la que se conserva un mechón rubio de pelo del Diácono”.

Antonia Zlatev

FOTO Escuela Nacional Búlgara "Yan Bibiyan" en Munster

“De la excursión a Bulgaria, lo que más me gustó fue la visita al Museo de la Rosa. Se encuentra en la ciudad de Kazanlak, comenta Antonia Zlatev. Añade que un factor importante en la presencia de la rosa en estas tierras es el clima del Valle de las Rosas, donde se cultiva la famosa rosa oleaginosa búlgara “Damaskena”, conocida en todo el mundo. Lilith Berger también está impresionada por la centenaria industria de la extracción de aceite de rosa en Bulgaria:”

Lilit Berger

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“La recolección de rosas se prolonga desde mediados de mayo hasta mediados de junio y se realiza a primera hora de la mañana. Las flores se colocan en alambiques de cobre, donde el vapor extrae los aceites esenciales. Para obtener un kilo de aceite de rosas se necesitan nada menos que tres mil kilos de flores de rosa”.Por su parte, Viktor Kovachev nos contó sobre su visita a la ciudad natal del poeta y revolucionario Hristo Botev:

FOTO Escuela Nacional Búlgara "Yan Bibiyan" en Munster

“En el Museo Histórico vimos fotografías en las que Hristo Botev y Vasil Levski planean la liberación de Bulgaria, su uniforme y muchas armas. También visitamos el complejo conmemorativo “Hristo Botev”, que se encuentra en un lugar elevado y muy bonito”. La diferencia de edad entre los dos grupos determinó también una diferencia sustancial en la experiencia “Bulgaria”, según nos cuenta la directora Rumyana Georgieva.

FOTO Escuela Nacional Búlgara "Yan Bibiyan" en Munster

“En el caso de los alumnos mayores, en un viaje como este se forjan amistades excepcionales y se refuerza la interacción social entre los niños. En los más pequeños observamos una fuerte “absorción” visual de lugares, historias y datos. Para mí, personalmente, este contacto social entre los niños, esta comunidad búlgara, es muy importante, porque crecen en un entorno totalmente alemán. Nuestra escuela y viajes como este son la luz que mantiene el vínculo con la patria, y debemos conservarlo”, afirma la Rumyana Georgieva.

La Sra. Georgieva describe como una experiencia única la emoción de ver cómo los alumnos iban solos a la tienda y se comunicaban con los lugareños en su lengua materna.

FOTO Escuela Nacional Búlgara "Yan Bibiyan" en Munster

Su curiosidad por conocerme y saber más sobre mí fue muy importante y emocionante. Confío en que el Ministerio de Educación y Ciencia continúe con este tipo de programas nacionales y que nosotros, las escuelas en el extranjero, formemos parte de ellos, porque nuestros niños necesitan enormemente estos viajes. Es algo que les motiva a seguir aprendiendo búlgaro y a dedicar parte de su tiempo libre a la escuela búlgara. Estos viajes son uno de los mayores estímulos, especialmente para los niños mayores, afirma con rotundidad Rumyana Georgieva, directora de la escuela “Yan Bibiyan” en Munster.

FOTO Escuela Nacional Búlgara "Yan Bibiyan" en Munster