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Fentanilo: un nuevo riesgo entre los opiáceos en Bulgaria
No hay drogas “modernas” ni “menos peligrosas”, advierte Alexander Panayotov, del Centro Nacional de Salud Pública y Análisis
FOTO BTA
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El consumo de drogas entre los jóvenes evoluciona en paralelo a su entorno. Además de las sustancias ya conocidas, en el mercado aparecen nuevas sustancias psicoactivas, productos para fumar y diversas formas de venta en línea. Esto exige que las instituciones no solo supervisen el consumo, sino que también identifiquen a tiempo los nuevos riesgos.
¿Cómo está cambiando la situación en nuestro país y qué posición ocupa Bulgaria con respecto al resto de Europa? Hablamos de estos temas con el experto principal Alexander Panayotov, jefe del departamento “Centro Nacional de Referencia” del Centro Nacional de Salud Pública y Análisis.
En los últimos 15-20 años, el cannabis ha sido la droga más consumida en Bulgaria y Europa. También se consumen con frecuencia estimulantes como las anfetaminas, las metanfetaminas, el éxtasis y la cocaína. Sin embargo, en los últimos años se observa una tendencia a que el consumo tradicional de cannabis sea sustituido por productos para fumar que contienen cannabinoides sintéticos y semisintéticos, señala el experto:
Aleksandar Panayotov
FOTO Centro Nacional de Salud Pública y Análisis
“Pero hay algo que ha cambiado en los últimos años: ha disminuido el consumo de cannabis, mientras que ha aumentado el de otros productos para fumar, como los cigarrillos electrónicos con diversos cannabinoides sintéticos y semisintéticos, los dispositivos de calentamiento y las pipas de agua. Al mismo tiempo, en los últimos años también se ha registrado un aumento del consumo de gas hilarante”.
Especialmente preocupante es la tendencia al alza del consumo de fentanilo, un potente opioide del que cada vez se habla más también en Bulgaria.
FOTO bntnews.bg
“Llevamos tres años con un problema con el fentanilo y, en los últimos dos años, se han registrado muchos casos de muerte”, explica Alexander Panayotov. “Estamos llevando a cabo un estudio en el Centro de Drogas y Adicciones, en colaboración con Medicina Forense y toxicólogos, y resulta que hay más fallecimientos relacionados con el consumo de fentanilo: 53 casos en 2024 y 58 en 2025. Son cifras muy inferiores a las de Estados Unidos, donde las muertes se cuentan por miles. Aun así, hay que prestar atención al hecho de que el fentanilo se está extendiendo cada vez más en Bulgaria y, por consiguiente, también aumentan las muertes relacionadas con su consumo”.
Según el experto, Bulgaria se sitúa en torno a la media europea en cuanto al consumo de drogas entre los jóvenes. Sin embargo, el perfil de los consumidores está cambiando: la diferencia entre chicos y chicas es ahora considerablemente menor y, en el caso de algunas sustancias, las chicas incluso están más representadas. El acceso a las drogas también se ve facilitado por Internet y las redes sociales, y parte de los nuevos productos se ofrecen a través de sitios web ubicados fuera del país, lo que dificulta su control.
En respuesta a un mercado en rápida evolución, los países europeos mantienen un sistema de alerta temprana sobre nuevas sustancias psicoactivas, en el que Bulgaria participa a través del Centro Nacional de Referencia sobre Drogas y Adicciones.
FOTO bTV
“Existe un sistema especial de alerta temprana sobre nuevas sustancias psicoactivas tanto a nivel europeo como en Bulgaria, gestionado por el Centro Nacional de Referencia sobre Drogas y Adicciones. Se trata de una red de países que incluye a los 27 Estados miembros de la Unión Europea, así como a Turquía y Noruega, y en la que se intercambia información. Bulgaria facilita información de forma regular, incluido un informe anual, a este sistema europeo de alerta temprana. Cuando detectamos una sustancia nueva y esta pasa a ser objeto de un seguimiento intensivo, la información se difunde a los demás países. Existe un mecanismo para incluir nuevas sustancias psicoactivas en las listas de sustancias prohibidas”.
Según el boletín informativo del Sistema Nacional de Alerta Temprana, en el primer semestre de 2025 se identificaron en Bulgaria 34 nuevas sustancias psicoactivas, y en los últimos tres años se ha registrado un aumento constante de su número. Según Alexander Panayotov, el mecanismo permite que las nuevas sustancias psicoactivas se incluyan con relativa rapidez en las listas de sustancias prohibidas. Sin embargo, el reto sigue siendo grande, ya que aparecen constantemente nuevas sustancias.
En este contexto, una de las tareas más importantes sigue siendo la prevención. Esta no puede ser responsabilidad exclusiva de una sola institución ni recaer únicamente en la familia.
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“La prevención debe dirigirse no solo a los padres, sino también a los profesores y a la sociedad en su conjunto, ya que se trata de un problema que afecta a toda la sociedad”, señala Panayotov. “Por supuesto, hay que prestar atención a los padres, para que estén al tanto de lo que le ocurre a su hijo y exista comunicación, porque la comunicación es muy importante para poder evaluar qué camino está siguiendo su hijo. Las instituciones también deben estar atentas a este problema. La escuela desempeña un papel muy importante en materia de prevención”.
Según Alexander Panayotov, en Bulgaria ya existen diversas iniciativas preventivas a nivel nacional y local, pero uno de los retos sigue siendo lograr una mejor coordinación entre ellas para que los esfuerzos sean más eficaces.
Uno de los mensajes más importantes para los jóvenes es que no subestimen el riesgo que se esconde tras términos como drogas “modernas” o “más seguras”. Según Alexander Panayotov, la idea de un consumo seguro es engañosa, y las distintas sustancias conllevan diferentes riesgos, entre ellos el de adicción y graves consecuencias para la salud. Por eso, en el mundo actual, en el que pueden aparecer nuevas sustancias psicoactivas en poco tiempo y la información y las ofertas llegan a los jóvenes a través de sus teléfonos, la prevención depende cada vez más de una información oportuna y de un diálogo abierto.
Autora: Ira Dimitrova
Versión al español: Zoraida de Radev
Publicado por Zoraida de Radev