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Los agricultores búlgaros esperan que el Estado les ayude con los mercados
FOTO Cooperación Hrancoop
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Los agricultores de Bulgaria exigen precios de compra más altos y una estrategia estatal íntegral para el desarrollo de la agricultura en el país. A su juicio, la falta de una política estatal y los problemas no resueltos con los mercados de abastos amenazan la supervivencia del sector. Los mercados insuficientes y las exportaciones bloqueadas provocaron protestas en medio de los productores de frutas y verduras.
Productores de melocotones de la región de Sliven reclamaron cambios en la Ley de oganizaciones sectoriales y señalaron que el sector lleva años trabajando con pérdidas. En su opinión, los precios de compra —alrededor de 37 céntimos de euro por kilo— no han cambiado en una década y, en la práctica, para ellos resulta más rentable tirar parte de la cosecha que sacarla al mercado.
“Es paradójico: por un lado, tenemos poca producción en Bulgaria y una mayor importación de frutas y verduras (se calcula que ya ha alcanzado un 80%), y por otro, cuando finalmente hay frutas búlgaras, no hay mercado para ellas. En realidad ambas cosas están vinculadas: prácticamente el mercado está ocupado por la importación”, comenta la situación paraBNR (Radio Nacional de Bulgaria) Nikolay Genov, de "Hrankop", una cooperativa que agrupa a productores y consumidores de alimentos limpios. “Incluso si producimos menos, cuando hay buena cosecha para ciertos cultivos, como lo es ahora para los melocotones (hay también tomates en mayores cantidades en este momento), simplemente no hay mercado para ellos”, explica en una conversación con Dobrinka Dobreva del programa "Horizont".
Nikolay Guenov
FOTO agrozona.bg
“El Estado puede ayudar a los productores mediante la creación de un mayor número de mercados: mercados reales, como son los mercados de granjeros, que están ganando terreno a pesar de todas las dificultades y la falta de regulación y atención por parte del Estado. En los mercados de granjeros, los productores que participan logran vender su producción y a un precio justo para ellos. Mientras tanto, quienes no tienen acceso a este tipo de mercados sufren pérdidas por los precios de compra. En mi opinión, no se necesita tanto control, sino la creación de más oportunidades”.
¿Hasta qué punto las cooperativas son una solución y realmente mejoran la competitividad de los productores?
FOTO Cooperción Hrancoop
“Sí. Nosotros llevamos trabajando 15 años con poco más de 100 productores. Aquellos que están con nosotros en la cooperativa (unos 40–50 productores) son estables, tienen clientes leales a su lado, que son precisamente los miembros de nuestra cooperativa. Este modelo que se desarrolla en Occidente durante más de 20 años. Se llama Community Supported Agriculture (Agricultura Sostenida por la Comunidad), lo que en búlgaro significa que la comunidad apoya a la agricultura. Se trata de una comunidad, porque la estructura general del mercado ya ha cambiado: la mayoría de los consumidores están en las grandes ciudades, mientras que la producción está en las aldeas. Por eso se crean cooperativas en las grandes ciudades que compran la producción de los agricultores de los pueblos. En este sentido debería haber algún tipo de incentivo o algo con lo que el Estado ayuda. Yo diría que más bien ocurre lo contrario. Hay cooperativas informales en Bulgaria, y también formales, como nosotros, pero la mayoría son informales. Se considera que son algo perjudicial, malo, como especula o como una venta no regulada de alimentos”.
De las palabras de Nikolay Genov queda claro que, en vez de recibir apoyo, los pequeños mercados de granjeros y las cooperativas a menudo afrontanpresión administrativa. Las instituciones estatales a veces los miran con recelo, considerándolos una fuente de riesgo o especula. Por otro lado, las cooperativas son probablemente la mejor opción para que los pequeños productores búlgaros ofrezcan su producción en las grandes cadenas comerciales del país, sin verse obligados a vender a precios bajos a los intermediarios.
FOTO Cooperación Hrancoop
“En realidad, lo que observamos es que cuando el productor trabaja para el mercado, él regula su producción, es decir, cuando hay un mercado real, tú trabajas conforme a las condiciones que se te ofrecen y planificas qué producción esperas. Incluso nuestros productores (en la cooperativa) ya sacan tres o cuatro cosechas de un mismo lugar, de un metro cuadrado, y lo venden todo, no tienen excesosque se desperdician y esta es la manera de trabajar. Hay quizás unas 12 o 13 organizaciones en el país que organizan mercados de granjeros, y también hay cooperativas. Es decir, esto debe ser analizado por los gobernantes: profundizar un poco más en estos modelos, que en este momento parecen limitados y tal vez los ellos creen que no servirían a nivel nacional, pero en realidad creo que somos el germen de algo que puede replicarse en todo el país y, de este modo, hacer que más productores sufran menos cuando tienen producción”.
Entrevista de Dobrinka Dobreva del programa Horizont de BNR